Hay libros que pertenecen a una tradición literaria y otros que parecen contener el nacimiento mismo de una cultura. El Popol Vuh, conocido también como el Libro del Consejo de los mayas quichés, ocupa ese segundo territorio. Cosmogonía, relato heroico, genealogía y memoria histórica se entrelazan en una obra cuya fuerza no procede únicamente de su antigüedad, sino de la extraordinaria ambición con la que intenta responder a las preguntas esenciales: cómo comenzó el mundo, de qué materia fue hecho el ser humano y qué vínculos unen a los vivos con los dioses y con sus antepasados.
Un libro salvado de la desaparición
El texto que hoy leemos atravesó una historia frágil y compleja. Conservado en lengua quiché y trasladado al alfabeto latino después de la conquista, fue copiado y traducido en el siglo XVIII por el dominico Francisco Ximénez. Gracias a esa transmisión, una parte decisiva del patrimonio intelectual mesoamericano pudo sobrevivir a la destrucción de manuscritos y a la ruptura cultural provocada por la colonización.
Conviene, por ello, acercarse al Popol Vuh sin reducirlo a una colección pintoresca de mitos. Estamos ante una obra que testimonia una visión coherente del universo. La palabra, la materia, el tiempo y la comunidad aparecen ligados por una misma concepción sagrada de la existencia. El relato no separa lo religioso de lo político, ni la naturaleza de la historia: cada episodio participa de un orden total.
La difícil creación del ser humano
Uno de los pasajes más memorables es la sucesión de intentos mediante los cuales los dioses tratan de formar criaturas capaces de reconocerlos y recordarlos. Los hombres de barro carecen de consistencia; los hombres de madera viven sin conciencia verdadera y son destruidos. Sólo los seres modelados con maíz alcanzan la condición humana. La escena ha conservado una potencia singular porque convierte un alimento cotidiano en principio espiritual, social y corporal.
La humanidad no aparece, por tanto, como una creación inmediata y perfecta. Es el resultado de ensayos, fracasos y correcciones. Esa estructura confiere al relato una inesperada modernidad: la identidad humana no está dada de una vez para siempre, sino que se construye mediante la memoria, la palabra y la capacidad de reconocer aquello que nos precede.
Los gemelos heroicos y la inteligencia frente a la fuerza
La historia de Hunahpú e Ixbalanqué constituye el gran núcleo narrativo de la obra. Los gemelos descienden a Xibalbá, el mundo subterráneo, donde deben enfrentarse a señores que gobiernan mediante la trampa, el miedo y la muerte. Su victoria no depende de una superioridad puramente física. Vencen gracias a la astucia, el conocimiento de los signos y el dominio del relato.
Este ciclo reúne aventura, humor, crueldad y metamorfosis. También presenta una idea profundamente literaria del poder: quien sabe interpretar las pruebas y alterar las reglas impuestas puede desafiar incluso a las potencias de la muerte. La palabra y la inteligencia se convierten así en instrumentos de emancipación.
Por qué leer hoy el Popol Vuh
Leer el Popol Vuh en el presente significa entrar en una tradición que durante demasiado tiempo fue examinada desde categorías ajenas o considerada como un mero documento arqueológico. Su verdadero lugar está junto a las grandes cosmogonías y epopeyas de la humanidad. Como ellas, ofrece una explicación del origen; pero también conserva la voz histórica de una comunidad amenazada.
Esta edición en español, ilustrada y basada en la traducción de Francisco Ximénez, figura en Amazon con John Temple Graves como editor. Su lectura puede interesar tanto a quienes se acercan a la mitología comparada como a quienes desean conocer las raíces culturales de Mesoamérica desde uno de sus textos fundamentales.